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El nuevo concepto de las Reuniones inversas

La educación es uno de los campos que mejor permiten ver la importancia de buscar fórmulas eficientes y motivadoras. Por eso, existen muchos vínculos entre la forma en la que se trabaja con alumnos y estudiantes en una clase y la forma en la que un jefe de equipo es capaz de sacar todo el potencial de la gente de la empresa que trabaja bajo sus directrices y logra hacerlo evolucionar.

Stowe Boyd, de GigaomResearch plantea un interesante símil entre la nueva tendencia del “flipped learning” o educación inversa y un posible esquema para describir una nueva forma más efectiva de reuniones en las empresas. La educación inversa cambia el tradicional proceso de escuchar en clase y hacer la tarea en casa, por una metodología en la que el alumno hace una lectura previa del tema o ve un vídeo preparado por el profesor, para después trabajar en clase de forma colaborativa con el apoyo del profesor. El concepto de Reunión Inversa encuentra también cierta inspiración en las directrices de Jeff Bezos para las reuniones en Amazon.

Reuniones Inversas - Sage One

Es muy común que las reuniones en cualquier empresa u organismo, empiecen por una presentación tipo “powerpoint”, en la que el autor de la misma, haga lectura de los puntos contenidos en ésta. Esto da una posición dominante al que expone, y es duro para los que reciben la información, que deben asimilar dicha información en un tiempo breve y dentro de un marco con otras distracciones. A partir de ahí, el objetivo de la reunión queda en que los asistentes a la misma asuman lo que se les acaba de comunicar y apenas deja margen para que éstos hagan su aportación con consistencia.

Sin embargo, el método de la reunión inversa se basa, precisamente, en la lectura previa de la presentación por parte de los asistentes a la reunión, de forma individualizada, para convertir la reunión en una sesión de trabajo y de comunicación por parte de los asistentes.

Con este planteamiento, el resto del equipo sube de nivel y se pone en situación de hacer aportaciones más contextualizadas y consolidadas. Aumenta la implicación y motivación del equipo gracias a un mayor dinamismo y concentración en los objetivos propuestos, dando como resultado una eficiencia mucho mayor del encuentro. No se ha perdido el tiempo.